facebooktwitterrsslinkedin    Es | En
  • Málaga GANA Arquitectura
  • Abstracto GANA Arquitectura
  • Puente Metálico GANA Arquitectura
  • Berlin GANA Arquitectura
  • Muelle Uno GANA Arquitectura
  • Puete metálico GANA Arquitectura
  • Palmeral GANA Arquitectura
  • Gruas GANA Arquitectura
  • CAC GANA Arquitectura

Blog

Hacer arquitectura es mucho más que el simple hecho de construir un edificio o modificar un espacio; hoy más que nunca, se trata de analizar la forma de vida de los ciudadanos y adaptar las soluciones a la misma. Por tanto, la difusión de nuestros conocimientos debe ser entendida como la creación arquitectónica de un espacio no físico en el que puedan convivir diferentes entes y personas vinculadas al sector y a la ciudad.

Dentro de la filosofía bidireccional de la empresa, en su relación con el usuario, en este caso el ciudadano, se plantean los siguientes contenidos como invitación al debate y al aprendizaje urbano.
Mayo14

Entrevista en La Voz de Hoy

Gracias al equipo de La Voz de Hoy por la entrevista realizada para su periódico digital

Hola a todos, os dejamos la entrevista que nos han hecho los amigos de La Voz de Hoy, un fantástico periódico digital de la costa este malagueña.

Os dejamos el enlace:

http://www.lavozdehoy.com/index.php/2012-07-30-13-53-04/profesionales/1879-trabajar-en-el-extranjero-desde-malaga

Muchas gracias a todo el equipo, en espacial a Vito! 

LavozdeHoy

Un saludo. 









Mayo08

La utopía de lo sostenible

Nuevo artículo de uno de nuestros colaboradores

Sabemos que ser sostenible no es colorear de verde todo cuanto rodea nuestro ambiente, aunque la vegetación se convierta en nuestra brocha y con ella coloreemos todo cuando queremos hacer sostenible. Entonces, ¿qué es ser sostenible?

El término Sostenibilidad se ha convertido en lo que algunos lingüistas han denominado "palabra plástica". Una palabra cargada de ideología y despojada de sentido concreto. ¿Aluminio ecológico? No, no es posible. La palabra Sostenible, imposibilita la comunicación debido al enorme ruido que genera, y hace muy difícil la acción. En mi opinión personal, prefiero que me vendan un aluminio de "bajo impacto ambiental" o con "escasa huella ecológica" antes que nada que sea sostenible.

Claro está que el problema de la "Sostenibilidad" requiere de una visión transdisciplinar, que permita enfrentarnos al problema desde su mundo complejo, rechazando cualquier condición holística de la "Sostenibilidad". Si entendemos el Ambiente Humano como uno de los (sub)sistemas que conforman la naturaleza, nuestro (sub)sistema Humano es el único capaz de causar daños irreversibles en los demás (sub)sistemas y también en el sistema general. La aceptación de esta realidad, nos brinda la oportunidad de configurar un nuevo Metapanorama, desde el cual, a través de los Utópicos Modernos, podamos llegar a una Hipersostenibilidad. Esta Hipersostenibilidad validaría la actualmente contradictoria definición de Desarrollo Sostenible [contradictorio en cuanto oxímoron]:

"Aquél desarrollo que es capaz de satisfacer las necesidades actuales sin comprometer los recursos y posibilidades de las futuras generaciones".

En el nuevo marco de los escenarios arquitectónicos, se me antoja imposible no rescatar lo utópico. Pero no la vieja utopía que concretizaba determinados modelos (utópicos) para determinada gente concreta; sino nuevos utopistas que proponga un nuevo modelo de desarrollo basado en la "Hipersostenibilidad". La Utopía añade esperanza y se convierte en una manera liviana y segura (en cuanto exime a su autor de responsabilidades)de proyectación humana. Las utopías no dañan ninguno de los (sub)sistemas naturales, y permiten al hombre salir a explorar los otros mundos que los rodean (aunque tengan que llevar consigo los archiconocidos dispositivos de inmunidad).

Uno de los nuevos mundos o cosmos donde el hombre, en su incansable e inalienable tarea de hacerse a sí mismo y a su ambiente, busca respuestas, es en el que se encuentra a caballo entre el "mutualismo ecológico" y el "maquinismo tecnológico": la biotecnología.

Si pensamos en los tres tipos de sistemas que existen: abierto, cerrado y aislado; un sistema abierto nos da la posibilidad de intercambiar tanto materia como energía. Esto resulta muy interesante porque, como se ha concluido en muchas de las clases desde el principio del curso, la diversidad(bio) y sobre todo la capacidad de adaptación (resiliencia) tiende a ser más sostenible, o sustentable, o positivo... En otras palabras, los sistemas menos abiertos, los más cerrados o los aislados, son los más frágiles y los condenados a extinción.
El sistema lineal del flujo de los objetos actual, conocido como de la Cuna a la Tumba, ha de ser sustituido por el cíclico de la Cuna a la Cuna. Actuar en el origen del problema, en vez de actuar una vez que se ha producido el problema (siendo el problema el tremendo impacto ambiental negativo que la actividad humana causa en la propia Naturaleza)es, más que utópico, necesario. Concebir el nuevo escenario arquitectónico (y global) como un mundo donde la Naturaleza no es el continente, sino el contenido, es una de las posturas más sensatas (y si queremos, sostenibles, ecológicas, eficaces, incluso eficientes).

Las aplicaciones de la biotecnología parecen infinitas, pero ¿son realmente la solución? No. Pero ante la falta de otras alternativas y sobre todo ante la imposibilidad de continuar con el crecimiento del hombre sobre un lienzo virgen, se antoja como una manera optimista de arreglar o al menos minimizar el daño. Claro que es mejor que no se produzcan vertidos contaminantes (el utópico Cradle to Cradle lo evitaría, al sacar el concepto contaminante del ciclo de materiales disponibles) pero una vez que se producen (Cradle to Grave) hay que solucionarlo. Mediante la incorporación de bacterias y hongos, se han eliminado residuos tóxicos procedentes fundamentalmente del petróleo y se ha conseguido la creación de nuevos materiales. Sin entrar en el debate moral que se desprende de la manipulación genética, indispensable en la creación de una bacteria capaz de alimentarse de veneno y excretar sustancias inocuas que son usadas para la producción de materiales biodegradables como el pvc, en el que se entró con el conejo de Kac, el campo de la biotecnología parece un buen punto de partida para el nuevo escenario [utópico] arquitectónico.

Alejandro Reina 
Arquitecto
Abr24

Charla emprendedora en Ciencias de la Comunicación

GANA Arquitectura participa junto a Proyecto Lunar, Cultopía y Acróbatas Producciones

Buenas tardes, desde GANA Arquitectura nos gustaría agradecer a Proyecto Lunar y a la Universidad de Málaga, a través de la Facultad de Ciencias de la Comunicación, por invitarnos a participar en una charla sobre emprendimiento con los alumnos de cuarto de Audiovisuales, junto con las compañeras emprendedoras de Cultopía y Acróbatas Producciones. Asimismo agradecer la presencia y apoyo de Dolores Lobillo.

Muchas gracias Jon.

Un saludo a todos. 

IMG-20130419-WA0000
Abr22

Conferencia en la Escuela de Arquitectura de Málaga

Este miércoles nos vemos en la UMA

conferencia GANA arq 24 abril ret

Buenos días a todos, empezamos una semana tan interesante como importante para nosotros. Este próximo miércoles día 24 de abril a las 12h, estaremos en el Salón de Actos de la Escuela de Arquitectura de Málaga, compartiendo con todos vosotros nuestras últimas reflexiones y proyectos más recientes.

Estáis todos más que invitados!

Confiamos en veros por allí.

Interéseinteracciones

Saludos.
Abr08

Entrevista en La Opinión de Málaga

Gracias al IMFE y La Opinión por la difusión y el apoyo

Hola a todos, nos gustaría compartir con vosotros la gran noticia con que nos encontramos ayer, nuestra entrevista a toda página en el diario La Opinión de Málaga. 

Muchas gracias al IMFE y a La Opinión por la difusión y el apoyo.

Un saludo. 

181043 482768695123398 659953859 n 
Mar21

Pasado, presente y futuro

Reflexión interesante de uno de nuestros colaboradores

Resulta difícil confiar en nuestra profesión en este tiempo. Por mucho que te empeñes en ver el lado positivo de las cosas siempre habrá alguien que te tache de soñador, de ingenuo. Siempre parece haber alguien dispuesto a querer bajarte de esa nube en la que para él te encuentras. No parece haber solución. No hay ninguna salida.

Bien es cierto que los arquitectos nos hallamos en una situación compleja y dura. La escasez de proyectos nos impide desarrollar nuestra profesión cómo nos gustaría, holgadamente, cómo estábamos acostumbrados a hacerlo. O mejor dicho, cómo estaban acostumbrados a desarrollarla las generaciones de Arquitectos que nos han precedido.

Hablando siempre en clave personal, para mí, arquitecto licenciada en el año 2011, joven y en pleno arranque de mi andadura profesional, creo que ha llegado el momento de pensar en presente. En presente y en futuro. No deja de sorprenderme en ocasiones, cómo jóvenes arquitectos se lamentan sin medida de la mala situación en la que nos encontramos sin tratar de ponerle remedio. Somos otra generación y debemos ser conscientes de que nuestra profesión va a tener que desarrollarse en un nuevo marco de actuación al que debemos adaptarnos. No parece muy lógico quedarse anclado en un panorama del que en muchas ocasiones ni siquiera hemos participado. Tenemos que ser conscientes de que las reglas de juego han cambiado, se han endurecido, y de que por mucho que nos empeñemos, para mal y para bien, las cosas no van a volver a ser como antes.

Todos sabemos cómo hace algunos años un arquitecto, no tenía necesidad ninguna de salir a la calle a buscar un proyecto. Entraban ellos solos por la puerta. Se construía sin medida y había trabajo para todos. Además este trabajo, solía desarrollarse en mayor medida dentro de su ciudad, por lo que ni siquiera era preciso plantearse salir de nuestro país. Se cobraban grandes sueldos y sobraba el trabajo. Entiendo que para un arquitecto que se ha curtido en esa generación adaptarse a este nuevo panorama supone en muchas ocasiones un verdadero problema, pero somos los jóvenes los que no deberíamos hacer un drama de ello.

Ahora tenemos que jugar con otras bazas. Tenemos que movernos, tenemos que salir a la calle, buscarnos la vida, pero sobre todo, seguir creyendo en nuestra profesión y las amplias posibilidades que la misma ofrece. Los campos de actuación que la arquitectura brinda son enormes y debemos sacarle su jugo. Es lógico ser conscientes del mundo globalizado y competitivo en el que nos encontramos y los nuevos arquitectos no podemos darle la espalda. Hay que buscar la manera de ampliar nuestras miras y fronteras siendo conscientes que el futuro de la profesión pasa también por el extranjero. En definitiva, plantearnos la profesión desde un punto de vista nuevo adaptado al momento en el que vivimos.

Me parece lógico que en este periodo de crisis nos paremos a reflexionar sobre la manera en la que en estos tiempos debemos enfrentarnos a la arquitectura. Creo que es un buen momento para hacer autocrítica, aprender de los errores y salir fortalecidos. Es el momento de confiar en nosotros mismos y moverse en busca de una respuesta. Esa que nos aporte los motivos suficientes para que nunca dudemos de la belleza de esta profesión a la que en su día decidimos dedicarnos.

Claudia Muñoz Núñez
Arquitecto
Mar21

Firm Page on Archinect

Now you can check it

Hi everybody! 

Now you can check our Firm Page on Archinect.

Do you like it?

http://archinect.com/ganaarquitectura

Thanks and enjoy it!

Saludos.
Feb21

La arquitectura del color

Reflexiones acerca del papel del arquitecto en la sociedad

Mucho se ha hablado ya acerca del manido tema del color. Muchos son los profesionales que han decidido dedicar su tiempo a entender el papel que este elemento juega, ha jugado y jugará, en la arquitectura de nuestras ciudades. Un sin fin de debates, discusiones, referencias históricas y esfuerzos convencidos.

Sin embargo, durante años, he de reconocer que he sido de los que han logrado sobreponerse a tal dilema, concibiendo una arquitectura austera, en la cual el color se veía relegado a una simple circunstancia derivada del uso de un determinado material. Anclado en la supuesta corrección de esta filosofía, he llegado a tachar de gratuito, banal, trivial o incluso artificioso, algunos ejemplos observados entre mis compañeros. Consideraba innecesario ornamentar la arquitectura, ya que lo entendía como una evidente carencia del diseño, un esfuerzo desesperado por animar lo inanimado, por disimular otras vergüenzas, o maquillar una realidad no tan alegre y divertida.

Pues bien, a todos aquellos que se hayan podido dar por aludidos en estas palabras, lo siento.

Una vez más en mi vida, me enorgullece reconocer un error, desde el pedestal en el cual me sitúan los nuevos conocimientos adquiridos. Si algo hay bueno en esta vida, es saber reconocer los errores y aprender de ellos.

No es que entienda ahora el color como la panacea de mi profesión, ni que antes tachara de anticristo la pigmentación de una intervención. Más bien, acabo de abrir un poco más mi mente, hasta asimilar que el color, en sí mismo, no es sino un elemento más del complejo rompecabezas que supone todo proyecto, y lo más importante, un recuerdo humano y sutil de que nuestras obras se conciben para ser albergadas y habitadas por personas, no siempre tan preparadas en la materia, pero, sin duda, más que expertas en el arte de la vida.

En numerosas ocasiones he criticado la ausencia total de conocimientos por parte de la inmensa mayoría de ciudadanos, hasta el punto de no interesarse por lo que ocurre en su urbe y aprender a demandar mayor calidad. Aunque no sería justo, obviar por mi parte, la gran cantidad de ocasiones en las cuales he demandado a mis compañeros un mayor interés por el usuario final de nuestras intervenciones, quien más o menos instruido en el tema, tiene el mismo derecho que el resto a disfrutar de esos espacios que nos empeñamos en diseñar para ellos.

Por todo esto, me gustaría predicar con el ejemplo, y en pleno ejercicio de autocrítica reconocer estas líneas.

Tras años de guerra insensata contra el uso indiscriminado del color, me siento aquí para ofrecerles mi nueva perspectiva profesional. Un lienzo en blanco en el cual permitiros confrontar mis inquietudes y planteamientos más íntimos.

Como les decía, hasta hace poco tiempo, entendía la arquitectura como una serie de actuaciones tamizadas por la hiperrealidad de criterios económicos, funcionales y estéticos, donde el minimalismo representaba un fuerte compromiso con mi conciencia responsable y humilde. Pese a ello, la experiencia me ha permitido gozar del bello deambular que supone vivir una ciudad y convivirla con tus iguales. A lo largo de ese camino, me sorprendo entusiasmando con la idea de que, mi humildad, paradójicamente, ha terminado por llevarme a un nuevo promontorio desde el cual observar prepotente a aquellos que, resignados, se acostumbran a sobrellevar tales novedades, en ocasiones, incómodas.

Tan denostable es quien se cree en posesión de la verdad absoluta, como quien consciente de su necesidad por descubrirla, nunca llega a encontrarla y se rinde a ello.

Dicho esto, me gustaría emplear estas palabras para devolver al color lo que considero suyo. Reconocer desde mi error, la importancia del uso de un ornamento tan básico, con el fin de humanizar nuestros trabajos, tender una mano cálida y cercana hacia nuestros usuarios, no por una necesidad personal, ni mucho menos por propio interés, sino porque es parte indispensable de esta, nuestra profesión. Sí, en ocasiones se hace un mal uso de este y otros elementos, como parte de un virus peligroso y letal, el del famoso “gesto”. Esa muestra innecesaria y por otra parte, lógica, de subjetividad, ese intento por dejar huella o aportar. Pero esto no convierte al color en enemigo, sino a aquellos que no saben utilizarlo.

Confío en que sepan entender este pequeño alegato como una disculpa tan personal como alocada, en la cual recuperar mi estado de equilibrio creativo, recuperando elementos, por desgracia, olvidados en lo más profundo de mis adentros.

Veremos a dónde me lleva esta nueva etapa. De lo que sí puedo estar seguro, es de lo satisfactorio que resulta no parar de aprender y disfrutar con la bellísima y compleja interacción entre ciudadanos y arquitectos.

Álvaro Fernández Navarro
GANA Arquitectura
Feb18

Estatutos en Viviendas

Regulaciones por el bienestar común

Como sabéis en Gana Arquitectura queremos poner en el centro de nuestra labor creativa al usuario, a las personas que usarán y disfrutarán el espacio creado. Cuando consideramos que ese espacio creado es una construcción plurifamiliar entonces tenemos que hacer una reflexión sobre los usos que varias personas puedan hacer de un elemento común y cómo podrá afectar a todos los demás, dicho uso o incluso la convivencia entre ellos.

Cuando uno diseña una vivienda tiene en cuenta el posible uso de los espacios a fin de que sean lo más funcionales y confortables, pero también ha de considerar los espacios contiguos, ya sean comunes o de otros propietarios, para que el conjunto funcione bien como tal y no sea una suma caótica de individualidades.

Ahora bien, incluso siendo muy cuidadoso con el diseño hay cuestiones que no caben ser solventadas de antemano con el diseño, pues la variedad de valores, costumbres y criterios que inspiran el comportamiento humano es casi infinita. Hace falta un complemento.

Afortunadamente en España la regulación permite, por un lado, informar a los futuros usuarios al detalle de la configuración del edificio y su adecuado mantenimiento a través del libro del edificio (obligatorio actualmente) y por otro lado, establecer normas que vinculan a todos los propietarios en el uso de sus viviendas y elementos comunes a través de los Estatutos de la comunidad de propietarios. Dichos Estatutos se pueden incluir por el promotor en la misma escritura de declaración de obra nueva y división horizontal, sin coste añadido y garantizando su publicidad a través del Registro de la Propiedad.

Por desgracia, esta segunda herramienta, la de los Estatutos, o bien no se usa, o bien se usa de manera deficiente, pues se suele recurrir a Estatutos tipo que no han sido consensuados con el arquitecto diseñador del conjunto. Esa falta de empleo de tan útil herramienta o descoordinación, provoca que todos los días asistamos a edificios donde usos o actuaciones no previstas por quien los diseñó, acaban con la funcionalidad y estética del conjunto. Sería el caso del cierre dispar de terrazas; la proliferación de antenas parabólicas o máquinas de aire acondicionado en la fachada, que provoca además de un menoscabo para la estética del edificio, problemas de humedades o incluso riesgos para la seguridad de los vecinos (sí, las antenas se pueden caer si se anclan en una fachada); la falta de delimitación de los elementos privativos y comunes que originan disputas; etc …

Ello no tiene porque ser así, se pueden y deben hacer las cosas bien, complementando el diseño con normas que sin restar libertad individual, garanticen la pacífica convivencia y el adecuado disfrute de las viviendas.

Pongamos algunos ejemplos de posibles regulaciones:

- Telecomunicaciones: Todo buen arquitecto, prevé una zona para la instalación de servicios de telecomunicaciones, en lugar adecuado y con las instalaciones adecuadas. Una adecuada coordinación con el jurista encargado de dar redacción a los Estatutos (que se contienen normalmente en la escritura de división horizontal), de forma que se introduzca la obligación de todo vecino de solicitar permiso para la instalación de una nueva antena en el espacio a tal fin destinado o la conexión de su vivienda a la antena que pueda existir, prohibiendo la instalación en fachada o cualquier otro lugar distinto del previsto y determinado en esos Estatutos, evitará la futura discusión sobre cómo instalar antenas, cómo hacerlo (común o individuales) y, sobre todo, permitirá a todos salvaguardar la imagen estética, seguridad y habitabilidad del edificio, actuando frente a todo aquel que incumpla dicha norma.

- Ruidos: algo que jamás se incluye en los Estatutos y que posteriormente da lugar a muchos problemas es el de ruidos de una vivienda a otra. A nivel técnico, el Código Técnico de la Edificación regula los requisitos acústicos que debe cumplir todo edificio y sus paramentos separadores. Por desgracia, al menos en Andalucía, no existe una normativa detallada y clara sobre qué nivel de ruido es aceptable o tolerable a generar por un inquilino en el interior de una vivienda. Raro será que quien esto lee no conozca a alguien con quejas por ruidos de un vecino, ya sea por el volumen, ya sea por las horas en que se produce. En el diseño se contempla o ha de contemplar el aislamiento acústico de las viviendas y cada material tiene un nivel determinado de eficiencia. Partiendo de ese dato objetivo, así como de los estudios existentes sobre la repercusión del ruido en la habitabilidad de una vivienda, se puede trasladar a los Estatutos los niveles máximos de ruido que se pueden considerar aceptables y cuales serán a todas luces excesivos, evitando situaciones de tensión entre vecinos, así como la posible indefensión o inseguridad por el criterio que aplicará, en el peor de los casos, un juez.

- Desarrollo de actividades profesionales: la regulación detallada de las condiciones para el desarrollo de actividades profesionales en los inmuebles (tipos de actividad y horarios), puede evitar quejas por ruidos, saturación de elementos comunes como ascensores o porteros, etc… El uso residencial o profesional de los inmuebles condicionan su diseño y, en consecuencia, destinar un inmueble a un uso no previsto por el diseñador del mismo, podrá dar lugar a malos funcionamientos o claras carencias.

- Agregaciones: regular la posible agregación o unión de inmuebles, determinando las paredes o puntos susceptibles de modificación, así como los elementos inalterables por contribuir a la estabilidad estructural del edificio, prevendrá en gran manera posibles daños estructurales por reformas.

- Alteraciones Estéticas: la prohibición de la alteración de los elementos de fachada, cuando la estética del edificio o conjunto urbanístico sea un valor del mismo, con toda seguridad evitará que los criterios individuales reduzcan el valor del conjunto y por extensión el de los inmuebles de los restantes vecinos.

- Cerramientos y toldos: la estipulación del tipo de cerramiento permitido en la terraza, o incluso del modelo de toldo (indicando material, sistema e incluso el color) eliminará focos de tensión y el posible menoscabo a la estética común, lo que redundará en un futuro disfrute de las viviendas.

- Delimitación de zonas comunes y privadas: La correcta y exacta descripción de la propiedad privativa que cada nuevo propietario adquiere, así como la distribución de las cuotas de participación de forma equitativa, evitará posibles apropiaciones de zonas comunes o disputas por el reparto del coste tanto de los gastos de conservación como de las posibles mejoras o servicios añadidos.

Como vemos los Estatutos permiten establecer normas previas que toda persona que compra un inmueble está aceptando y debe conocer de ante mano. Esto no sólo sirve para prever conflictos entre vecinos, también permite al promotor y demás agentes intervinientes en la actividad constructiva delimitar claramente el uso previsto y adecuado del inmueble, previendo así desperfectos por mal uso que puedan ser calificados en el futuro de defectos constructivos.

Para concluir, queremos dejar claro que esto no pretende sentar dogmas o una apología de la más estricta regulación sin sentido lógico, sino exponer unos cuantos ejemplos representativos del uso que esta herramienta. Siempre se ha de considerar el caso concreto y recordar que los Estatutos son modificables a posteriori por unanimidad de todos los propietarios, lo que permitirá su adaptación a la voluntad común o al cambio de circunstancias.

Joaquín Fernández Navarro
GANA Arquitectura
Feb13

Por qué?

Reflexiones de un arquitecto

Desde hace ya algún tiempo me entristece descubrir cómo la negatividad se apodera de mi entorno profesional inmediato. Durante toda mi vida he intentado, en lo posible, no sólo convivir en armonía con mi lado más optimista, sino impregnar a mis allegados de tal alegría y ganas de seguir disfrutando de nuestro día a día. En definitiva, devolver todo lo bueno que he recibido para continuar esa altruista cadena de favores y pequeños detalles, en la cual se debería convertir esta vida. Sin embargo, jamás había sentido tan cercana la desilusión reinante en estos tiempos de crisis.

Más allá de la preocupación que todos tenemos ante la complejidad con que se presenta el futuro económico, me aterra ver que la reacción ante esta evidente adversidad se empieza a tornar, peligrosamente, en resignación.

Sin duda, el golpe definitivo me lo atestó una experiencia tan interesante como evocadora.

En una visita reciente a la Universidad, me encontré rodeado por futuros arquitectos que, lejos de exprimir su etapa académica para cimentar las bases de sus consiguientes carreras profesionales a partir de conceptos como el interés y la pasión propios de un gremio tan vocacional como el nuestro; se encontraban deambulando sin rumbo definido entre asignaturas vacías y noches repletas de tensión y excesos de cruda y desproporcionada realidad.

Mi primera reacción fue de asombro. Escasos segundos después, mi cabeza evidenció el por qué. Si aquellos que ya estamos integrados de lleno en este complicado gremio, que ya hemos saboreado las mieles de la creatividad, nos regocijamos en lo complicado de nuestro devenir, ¿qué esperamos que respiren quienes por definición se encuentran en pleno proceso de aprendizaje, en los albores de un viaje hacia lo que parece ninguna parte?

Siempre que me preguntan acerca de mi etapa universitaria, me cuesta cierto esfuerzo comenzar mi discurso con palabras positivas. Si me ciño a la experiencia personal, la sonrisa es inmediata y rotunda. La satisfacción se desprende con cada letra que rebasa ansiosa los límites de mi boca.

Si, por el contrario, la cuestión se redirige hacia el trasfondo más profesional, las anécdotas se suceden caóticas, mostrando un panorama agridulce repleto de situaciones extremas, al límite de lo que considero mi estado normal de bienestar.

Con esto, me gustaría trasladar un problema detectado entre los jóvenes que hace temblar todos los mimbres de mi conciencia.

Si desproveemos a los jóvenes de la ilusión, de su interés por mejorar lo presente, de su irreverencia, de su capacidad crítica, de sus inquietudes, de sus ganas... ¿qué les vamos a dejar? Y lo que es peor, ¿quién va a asumir ahora ese papel en la sociedad? ¿Cómo vamos a avanzar si no es a raíz del empuje de los que vienen por detrás?

Estas preguntas, evidentemente retóricas, no hacen sino mostrar mi estado de inquietud. Un rumor continuo y maleducado que se empeña desde hace tiempo en distorsionar e interrumpir mi realidad, lastrando poco a poco mi moral.

Por desgracia, lo único que puedo aportar a título personal, son mis humildes palabras de ánimo con las que arengar a estos jóvenes arquitectos, para que crean en lo que hacen, para que sepan que se puede y para que afronten lo que está por llegar con la energía que necesitan.

Sin embargo, cada vez es más frecuente descubrirme en mitad de una charla o conferencia ante jóvenes emprendedores o estudiantes, cual motivador de masas, cual inyección de moral, renunciando al discurso previamente preparado y con ello a la materia académica correspondiente, para centrarme en el lado más humano de mis apesadumbrados oyentes.

Lo siento, pero me niego a aceptar esta situación. No podemos dejarles esta herencia tan horrible. No podemos cruzarnos de brazos ante tal desidia, ante tal desastre social.

Me gustaría que los organismos que, afortunadamente, han asumido a lo largo de la historia este papel, se sacudieran el miedo y la pena, se liberaran de la pesada carga que parece posarse sobre nuestras espaldas, para esforzarse en preparar a estos jóvenes valientes desde un punto de vista activo y decidido. Atajar de raíz el más mínimo esbozo de duda y contribuir desde nuestro presente a allanar todo lo posible su futuro.

Dejémonos de cambios absurdos y entrópicos, para retomar valores ancestrales y recuperar el espíritu docente de los sistemas educativos. Está bien preparar a los alumnos de cara a una realidad difícil, pero sin olvidar que no es aún la suya, y que de ellos depende que nunca lo sea.


Álvaro Fernández Navarro
GANA Arquitectura
Feb01

Buen viernes y mejor fin de semana

Pequeño adelanto de nuestra última obra

Buenos días! Nos gustaría dar la bienvenida a este viernes con un pequeño adelanto de la última obra que estamos terminando!
Confiamos en que os guste.
Un saludo a todos.

Foto Fernando Hierro
Ene29

Entrevista en Soho Málaga

Presentación Oficial de GANA Arquitectura en el SOHO

Buenos días a todos, os dejamos enlace a la entrevista con la que los compañeros del Soho Málaga nos presentan en sociedad.

Muchas gracias, un verdadero placer.

Saludos. 

http://www.sohomlg.com/soho-people/gana-arquitectura-s.coop.and.html 
Ene18

Bienvenida del SOHO Málaga

Foto de Equipo

Bienvenida Soho Malaga GANA

Foto del equipo al completo, con todos los colaboradores.






Dic21

Felices Fiestas

Postal navideña

Felicitación Navidad 2012




Dic20

International Publication on Arthitectural

Another great news for the office

Arthitectural Pantallazo 12 12 2012

Thank you very much for your support and publication of our project on your web! 

Here you have the link:

http://www.arthitectural.com/gana-arquitectura-rooms-and-sports-facilities-in-a-park/

Greetings from Spain,

GANA Arquitectura's Team